jueves, 6 de marzo de 2014

Nuevas técnicas de rehabilitación por ACV


Máximo Zimmerman es un investigador argentino radicado en Alemania y desde hace algunos años se transformó en uno de los pioneros en trabajar con terapias de estimulación no invasivas en el cerebro. Junto a sus colegas del departamento de Neurología de la Universidad de Hamburgo utiliza técnicas modernas de neuroimágenes y análisis de conectividad cerebral para distinguir las regiones involucradas en el proceso de recuperación de las neuronas que se pierden al padecer un ACV. A través programas interdisciplinarios de neuro-rehabilitación especialmente diseñados para cada paciente junto a la aplicación conjunta de estimulación cerebral no invasiva, logra potenciar la actividad cerebral en regiones afectadas. Si bien hasta ahora las técnicas de estimulación cerebral no invasiva son usadas sólo en el ámbito científico,  Zimmerman destacó que “cada día mayor cantidad de estudios controlados demuestran su eficacia en el tratamiento de síntomas derivados de lesiones cerebrales como dificultad en el movimiento, trastornos del lenguaje y disturbios cognitivos y atencionales. Sólo el entendimiento del potencial plástico de nuestro cerebro permitirá el desarrollo de estrategias que nos permitan rehabilitar de manera eficiente a los pacientes con un objetivo primordial: mejorar su calidad de vida”.
Cuando se hace referencia a lesiones cerebrales es común que se diga que son secuelas  inmodificables. Sin embargo, esta nueva terapia tiene la visión de que al ser el cerebro un órgano dinámico, tiene la posibilidad de establecer nuevas conexiones. Este nuevo método de estimulación cerebral podría ser una innovación radical en la forma de rehabilitar a un paciente que padeció un accidente cerebro vascular. En la Argentina existen puntos de vistas dispares respecto a estas nuevas técnicas. El neurólogo Juan Cardozo puntualizó que “la terapia serviría para estimular las neuronas que se mueren y no se pueden recuperar cuando se produce un ACV. El propósito de este tipo de estimulaciones es que algunas neuronas que estén alrededor que sufrieron el infarto puedan tomar la función de ellas y ayudar a la movilización de las otras”. Sin embargo en el país no hay experiencia en eso. Lo que aquí se usa es kinesiología con todo lo que implica: magneto, ejercicios de equilibrio, fonoaudiología cuando hay trastornos del habla y natación en los casos que se pueda hacer. No obstante el médico cardiólogo Pablo Rodríguez de la Sociedad de Hipertensión Arterial, se mostró más escéptico a este nuevo método. “Me cuesta creer que una terapia de estimulación eléctrica transcraneal pueda solucionar problemas que son muy serios porque pese a que ahora se descubrió que algunas neuronas  aparentemente podrían regenerarse, en general la gran mayoría se murió y no puede recuperarse por más de que se la estimule. No hay que confundir lo que pasa a veces en algunos tipos de experimentación que lo que ocurre en el humano. De todos modos si en un futuro se prueba la teoría entonces si mandaría a todos los pacientes a que la utilicen, pero por el momento, no”.

Bárbara Groba

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