Aumenta 20 veces el riesgo de ACV
Cinco de cada diez mujeres argentinas sufren accidentes cardiovasculares debido a la fatal mezcla. Los médicos no concientizan a los pacientes al respecto y los medios sólo se centran en las consecuencias que produce la enfermedad, que es tercer causa de muerte y primera de discapacidad en el mundo.
En la Argentina, una persona sufre un accidente cardiovascular (ACV) cada cuatro minutos. La mayoría de las víctimas son hombres. Sin embargo en las mujeres, el ACV tiende a ser fatal. A pesar de que en los medios se asegura que las causas más importantes de esta enfermedad son hipertensión arterial, diabetes y tabaquismo, uno de los principales detonantes de esta enfermedad en las mujeres es la combinación de anticonceptivos orales y cigarrillo. Tal es la desinformación y el poco interés de los medios por tratar este tema que no figuran cifras oficiales sobre la cantidad de casos de ACV que existen por estas causas en el país, aunque algunos especialistas aseguran que cinco de cada 10 mujeres padecen esta enfermedad por dicha causa.
El ACV es la tercera causa de muerte y primera causa de invalidez a nivel mundial. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), “la enfermedad cerebrovascular es el desarrollo rápido de signos clínicos de disturbios en la función cerebral o global, con síntomas que persisten 24 horas o más, o que llevan a la muerte con ninguna otra causa evidente que el origen vascular”. El tabaquismo es un factor que duplica el riesgo de sufrir esta enfermedad. Cada cigarrillo que se consume contrae un 30 por ciento las arterias durante 40 a 50 minutos. En el caso de las mujeres, si se combina con anticonceptivos orales, las consecuencias pueden ser fatales. Aunque es importante que las mujeres consuman estas pastillas para prevenir embarazos no deseados, en general los ginecólogos no advierten a sus pacientes las consecuencias que producen a tiempo prolongado y su combinación con el cigarrillo. Si se ingieren durante más de cinco años sin realizar un descanso de al menos un mes cada año, se aumenta el riesgo de padecer un ACV, sobre todo en mujeres mayores de 36 años. Y si además se las mezcla con cigarrillos, las consecuencias pueden ser irreversibles, ya que el riesgo de contraer esta enfermedad aumenta 20 veces. Para el médico y cardiólogo de la Sociedad de Hipertensión Arterial Pablo Rodríguez, dicha combinación es uno de los factores que favorece la disminución del flujo sanguíneo cerebral. “Es una asociación ilícita, los anticonceptivos per se tienen varios efectos adversos desde el punto de vista cardiovascular, son drogas que pueden aumentar el colesterol y la presión arterial. Los cigarrillos son potentes vasoconstrictores y si se tiene comprometida la irrigación cerebral por la causa que sea, eso puede ser suficiente para tener un ACV en algún momento”, sostuvo. En la misma línea opinó Juan Martín Cardozo, médico clínico y neurólogo de Clínica del Sol, que aseguró que el consumo de pastillas anticonceptivas y tabaco “es una combinación pésima, los dos generan obstrucción arterial”. En estos casos en particular, los tiempos entre el comienzo del consumo y la presentación de signos de ACV no son concretos. “Se puede presentar apenas empieza a consumir las pastillas o mucho después. Pueden pasar años hasta que aparezca un síntoma porque es una reacción idiosincrática. No hay un tiempo específico”, afirmó Cardozo.
La falta de difusión tanto de los medios gráficos como audiovisuales respecto al riesgo que produce la combinación de anticonceptivos y cigarrillo, impide que la población tome conciencia al respecto. Si bien generalmente los médicos y ginecólogos suelen destacar que lo ideal es no fumar cigarrillos si se va a consumir anticonceptivo, no suelen puntualizar cuáles pueden ser las consecuencias de esta fatal combinación. En general, la mujer tiende a asociar esta advertencia con la común prevención de los daños que producen tanto fumar como ser fumador pasivo, pero en ninguno de los casos se asocia con la problemática del ACV. Además, los medios tampoco ayudan a crear consciencia al respecto. Ni siquiera cuando la modelo Verónica Perdomo sufrió ACV en 2009 y estuvo al borde de la muerte. Si bien su historia se hizo muy conocida y ella no sólo contó su experiencia en la tele sino también a través de otros medios, como las redes sociales o incluso de su propio libro, Otra oportunidad para ser feliz, nunca se hizo hincapié en por qué se produjo dicho desenlace. Los medios suelen distorsionar el enfoque principal de las causas que provocan un ACV para centrarse más en sus consecuencias y en la posterior rehabilitación. Si uno googlea Verónica Perdomo y ACV aparecen notas al respecto en las que únicamente se habla de su recuperación. Para encontrar información vinculada a los anticonceptivos orales, que de por sí es muy escasa, uno debe especificar en el buscador Verónica Perdomo y pastillas. En una nota la modelo contó que tanto el estrés, la tristeza como las píldoras fueron el detonante de su accidente cerebro-vascular pero que los médicos le habían dicho que su caso era “uno en un millón”. A pesar de que la información que los médicos le dieron era incorrecta, ningún medio se preocupó por aclarar la situación. Las pastillas anticonceptivas de por sí son un factor de riesgo y es cada vez más común que se produzca ACV por el consumo de las mismas si no se realiza el debido descanso. Es la falta de concientización tanto profesional como mediática la que hace que los índices de ACV por esta causante sean cada vez más elevados, a pesar de que no haya un registro oficial del mismo.
Como Verónica, son muchas las mujeres que padecen esta enfermedad por la falta de información al respecto. (Ver recuadro "Mi médico..."). La pregunta surge casi de manera inevitable. ¿Por qué si es tan peligroso no se realizan campañas para concientizar al respecto? Según afirmó Ramón Leiguarda, consultor neurológico del Instituto FLENI, a Diario Veloz en septiembre de este año, dicho factor no es conocido de manera masiva debido a ciertas presiones ejercidas desde los mismos laboratorios a los médicos. "Ellos deberían advertir pero no lo hacen porque en la Medicina hay intereses creados con los laboratorios. A muchos médicos les pagan viajes, esto y lo otro para que receten determinados medicamentos y no otros, esto es así", precisó Leiguarda. Los medicamentos a los que hace referencia el neurólogo son los anticonceptivos sin estrógenos. Éstos se crearon para aquellas mujeres que no pueden ingerir dichas hormonas y ofrecen también una alternativa segura para las mujeres fumadoras ya que son igual de efectivas que las píldoras comunes. Aunque la OMS no establece requerimientos previos para realizar un cambio de pastillas, se recomienda a los pacientes que se realicen una evaluación clínica con estudios complementarios para evitar cualquier problemática posterior.
Agustina Andújar Cavallo,
Bárbara Groba
y Mayra Santa María.
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