Parejitas adolescentes besándose apasionadamente, amigos compartiendo unos mates con bizcochitos de grase, como también comprando garrapiñadas que un pequeño puesto ofrece, niños en las hamacas con sus familias, forman parte del escenario del Parque Rivadavia. Este es uno de los puntos de mayor movimiento de Caballito. A partir de las ocho de la mañana ni el frío ni el calor, acobardan a las mujeres que hacen gimnasia y realizan caminatas allí.Generalmente esta gente es la que hace fila frente al novedoso puesto del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires llamado 'estación saludable' donde, en forma gratuita, se hacen controles de peso, talla, presión arterial y glucemia.
Actualmente este espacio verde está enrejado, como la gran mayoría, por los incidentes y la inseguridad. Hasta hace pocos años atrás era un sitio de conflicto por las bandas neonazis y skinhead que iban frecuentemente y agredían tanto verbal como físicamente a otros grupos de jóvenes, pero paulatinamente dejaron de ir al lugar y la situación cambió radicalmente. En el centro del parque está el monumento a Simón Bolívar. Quizás no todos sepan quien fue pero sí conocen perfectamente donde está ubicado porque es un punto de reunión clave para poder juntarse a jugar al fútbol, entre otras actividades. También están los numerosos puestos de libros, de compra-venta de usados y por esa misma vereda, hay mesitas con el tablero para jugar a las damas y al ajedrez con banquitos respectivos. No se ven tan cómodos pero eso no es impedimento para que las personas mayores pasen horas allí. Ofrenda de residentes catalanes es el nombre de una de sus estatuas, que pocos habrán notado su presencia, por la cantidad de atractivos que tiene este parque.
Caballito está en pleno auge por lo que su crecimiento es constante. Por ende su centro comercial, de primeras marcas y costos elevados, es cada vez más extenso al punto de que inevitablemente invada a sus barrios límitrofes como Almagro y Boedo y les dificulte a ellos continuar desarrollándose. A su vez limita con Villa Crespo, Parque Chacabuco, Flores y Villa Mitre.
Está en el centro geográfico de la Ciudad y cuenta con múltiples medios de transporte como las numerosas líneas de colectivos y las líneas A y E de subte junto con el tren Domingo Faustino Sarmiento. "Caballito, corazón de la ciudad, como dice el escudo del barrio, muestra que está en un punto estratégico y a igualdad de distancia de cualquier parte de la ciudad. Esto hace que sea codiciado" explica Aquilino González Podestá, arquitecto, fundador y presidente de la Asociación Amigos del Tranvía (ATA). Uno de los atractivos turísticos del barrio es el tranvía histórico, que es el único que funciona en el país. La ATA, dueña de los vehículos y encargada de su mantenimiento, organiza visitas guiadas para recorrerlo.
El caos de tránsito es habitual durante toda la semana debido a que, luego de Recoleta, es el barrio con mayor densidad de Capital Federal, tiene 25 habitantes por kilómetro cuadrado con una superficie de 6,8 kilómetros. La solución aparentaría ser utilizar más los medios públicos de transporte pero estos están desbordados de pasajeros.
Tiene una gran crecimiento edilicio debido a que a las torres antiguas se le suman las nuevas edificaciones, como las 54 construidas en dos años en sólo 59 manzanas. Están ubicadas en la zona que rodea al Parque Centenario. De todos modos la obra continúa avanzando y hay 300 edificios en plan de construcción en el resto del barrio.
"Cuando más gente decidió poblar el barrio, hubo necesidad de edificar pero la situación era controlada. Luego se llegó a un extremo donde los vecinos nos juntamos para frenar esto debido a que, nos íbamos a quedar como un pozo en medio del mundo" recordó Podestá. Lo que se logró fue que la altura de las construcciones sea más baja pero el conflicto principal justamente es que el exceso de edificación es una problemática sin solución aparente. "No se pueden parar las obras porque estarías en contra del valor de la propiedad y del derecho del propietario, pero por cómo están los reglamentos lo que se puede prohibir es que por ejemplo, en Juan Bautista Alberdi, se haga un edificio de veinte pisos" sintetizó el arquitecto.
Otra de las dificultades para poder caminar ágilemente es la presencia de los manteros, que ocupan las veredas principalmente desde la Avenida Rivadavia y Rio de Janeiro hasta Primera Junta, que son las calles más transitadas del barrio. Empiezan a asomarse tímidamente al mediodía hasta que a las 17 ocupan las calles y durante el fin de semana entre la cantidad de gente sumado a los puestos en las calles, hace que sea inevitable la asociación con Florida o más bien el Centro en sí mismo por la gran cantidad de gente centrada en unas pocas cuadras. Estos comerciantes callejeros ofrecen desde los típicos artículos de moda hasta los sahumerios o rastas.
La convivencia entre elementos en apariencia opuestas es otra de las particularidades del barrio. Por eso pueden observarse confiterías modernas como La Havanna, Bonafide junto con tradicionales como el Greco, Savonna, cuyos precios son elevados pero siguen conservado su público. Quizás por costumbre de muchos años pero fundamentalmente por las exquisiteces que ofrecen, como las masitas del Greco y las facturas de Savonna.
Es notoria la amplia población juvenil no sólo por la gran cantidad de colegios e institutos de inglés que hay, sino también por la reciente inauguración de tres Starbucks, local de café y variedades dulce de origen estadounidense, a pocas cuadras de diferencia. Dos de estos comercios están ubicados entre las intersecciones de Rio de Janeiro y Avenida La Plata, calles que limitan al barrio, que a su vez está comprendido por Juan Bautista Alberdi, Avenida San Martín, Ángel Gallardo, Avenida Directorio, Curapaligue y Teniente General Donato Alvárez. Este barrio tan comercial posee un Shopping llamado Caballito, fundado en 1994 con escaso desarrollo y el completo de cines Village Caballito creado en el 2005 y ubicado a solo 100 metros de diferencia del primero. En este complejo se inauguró también un Starbucks.
Se suele decir que el barrio cuyo nombre derivó de una pulpería que tenía una veleta en forma de Caballo en su entrada, representa a la clase media típica porteña en pleno ascenso y que aspira a más. La gente muy mayor y vestida en forma elegante que suelen verse en los restaurants y confiterías del barrio junto con las familias trabajadoras porteñas pareciera representar perfectamente esta clasificación. Quizás por ese público es que se decidió constuir un local Audi de venta de autos.
Calles adoquinadas con veredas modernamente asfaltadas, torres antiguas que datan de 1940 junto con modernos edificios construyéndose en el 2014, pujante centro comercial compitiendo con humildes mantas en las veredas ofreciendo artículos, son sólo algunas de las pecularidades más sobresalientes que formaron y continúan haciendo al barrio porteño de Caballito.
jueves, 13 de marzo de 2014
Una revisión a la historia argentina de los 80
Las presiones a Yrigoyen y su ambivalencia política
Hipólito Yrigoyen (1852-1933) fue un radical nacionalista, ambivalente por el apoyo a los sectores obreros y a la vez la dura represión a sus huelgas. Estuvo muy presionado durante sus mandatos por la oposición e incluso por su propio partido. Luchó por lograr el sufragio y repudió al fraude del régimen. La crisis entre 1929 y 1930 y la Primera Guerra Mundial produjeron la integración del país a la economía mundial a través del comercio exterior, las inversiones del capital extranjero y la inmigración. La política económica se basaba en la economía agroexportadora, la división internacional del trabajo por la inmigración, la producción de alimentos y materias primas agropecuarias.
Las clases sociales de la época en orden de jerarquía eran: la oligarquía dominante que incluía a los terratenientes e integrantes de la Sociedad Rural y los dirigentes políticos, la clase media conformada en más de la mitad por inmigrantes y el proletariado que incluía a anarquistas y socialistas.
La oligarquía no admitía participación de otros sectores en la vida política y económica. A la vez la clase media marginada pugnaba por tener un espacio social y político. Los obreros primero se dedicarían a las tareas organizativas pero luego se manifestarían a través de huelgas.
En el período de 1870-1877, Yrigoyen se inició en la política en el Partido Autonomista, del lado de su tío Leandro N. Alem. Después comenzó a independizarse políticamente de él y decidió no disolver la Unión Cívica. En 1891 fue elegido presidente del Comité Provincial de la Unión Cívica. Simultáneamente preparó una revolución que estalló en 1905 y, aunque fracasó, lo consagró como dirigente del radicalismo a nivel nacional.
A partir de 1898 la oligarquía presidida por Julio Argentina Roca pudo recomponerse una vez superados los problemas económicos. Yrigoyen impulsó la abstención electoral y el radicalismo se disolvió. No obstante conspiró para reorganizarlo entre 1902 y 1904. Entre 1907 y 1908 ratificó la necesidad de que el estado garantice la libertad electoral.
Entre 1912 y 1916 colaboró en las campañas electorales del radicalismo, porque abandonó su posición abstencionista, tras promulgarse la ley del presidente Luis Sáenz Peña del sufragio secreto, universal y obligatorio.
En 1916, Yrigoyen triunfó por mayoría de votos en su fórmula presidencial junto con Pelagio Luna.
La élite dirigente oligárquica radical estaba conformada por futuros antipersonalistas y un electorado compuesto, en su mayoría, por clases medias urbanas y rurales.
El radicalismo agrupaba a sectores heterogéneos, que no estaban unidos por intereses económicos o situaciones sociales similares, sino por la marginación política y el enfrentamiento con la oligarquía. Ellos eran: hacendados pequeños y medianos de la provincia de Buenos Aires, chacareros y arrendatarios de la zona cerealera, pequeña burguesía de las grandes ciudades del Litoral y de las capitales del Interior, familias desplazadas del poder político, profesionales universitarios y sectores reducidos de obreros urbanos y rurales.
Respecto al comercio exterior, la demanda de carne congelada en 1919 decreció pues Europa ante el conflicto bélico decidió consumirla en vez de volver a importarla. La crisis repercutió principalmente sobre los pequeños y medios ganaderos. Los inversores podían paliarla reduciendo los precios que ofrecían a los criadores. El estado intervenía fijando y regulando el precio mínimo del ganado.
A lo largo de sus mandatos Yrigoyen intentó que el Estado interceda en sectores de la economía como los transportes-ferrocarriles, flota mercante- y la explotación fiscal del petróleo.
Los intereses del exterior estaban divididos: los británicos querían que Argentina importara petróleo por el descenso del consumo de carbón mientras que los estadounidenses se oponían a la nacionalización y aspiraban a la desaparición de los Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF).
Cuando Estados Unidos ingresó a la guerra, los aliados presionaron al gobierno nacional para que rompiera relaciones con Alemania. Sin embargo Yrigoyen mantuvo su posición neutral.
Por otro parte, marginados de la lucha política, los anarquistas se expresaron a través de huelgas.
La política de Yrigoyen para los problemas sociales era ambivalente: Por un lado, querían crear una clase de obreros y pequeños burgueses privilegiados. De ahí impulsó la legislación social para una jornada de ocho horas, descanso dominical y construcción de viviendas económicas para obreros. Paralelamente reprimió a los obreros.
En 1919 se produjo la Semana Trágica por la protesta de los talleres metalúrgicos de Vasena. Ambas federaciones obreras declararon huelga general. Yrigoyen no pudo controlar la situación.
Antes de terminar su mandato, creó la YPF. La FORA del IX Congreso se unió a los comunistas para fundar la Unión Sindical Argentina. Mejoró la situación económica y disminuyó la tensión social. En 1924 los radicales que se opusieron a Yrigoyen crearon el Partido Radical Antipersonalista que contó con el apoyo del presidente Marcelo T. de Alvear.
En 1930 Yrigoyen fue derrocado por José Félix Uriburu y falleció en 1933.
Hipólito Yrigoyen (1852-1933) fue un radical nacionalista, ambivalente por el apoyo a los sectores obreros y a la vez la dura represión a sus huelgas. Estuvo muy presionado durante sus mandatos por la oposición e incluso por su propio partido. Luchó por lograr el sufragio y repudió al fraude del régimen. La crisis entre 1929 y 1930 y la Primera Guerra Mundial produjeron la integración del país a la economía mundial a través del comercio exterior, las inversiones del capital extranjero y la inmigración. La política económica se basaba en la economía agroexportadora, la división internacional del trabajo por la inmigración, la producción de alimentos y materias primas agropecuarias.
Las clases sociales de la época en orden de jerarquía eran: la oligarquía dominante que incluía a los terratenientes e integrantes de la Sociedad Rural y los dirigentes políticos, la clase media conformada en más de la mitad por inmigrantes y el proletariado que incluía a anarquistas y socialistas.
La oligarquía no admitía participación de otros sectores en la vida política y económica. A la vez la clase media marginada pugnaba por tener un espacio social y político. Los obreros primero se dedicarían a las tareas organizativas pero luego se manifestarían a través de huelgas.
En el período de 1870-1877, Yrigoyen se inició en la política en el Partido Autonomista, del lado de su tío Leandro N. Alem. Después comenzó a independizarse políticamente de él y decidió no disolver la Unión Cívica. En 1891 fue elegido presidente del Comité Provincial de la Unión Cívica. Simultáneamente preparó una revolución que estalló en 1905 y, aunque fracasó, lo consagró como dirigente del radicalismo a nivel nacional.
A partir de 1898 la oligarquía presidida por Julio Argentina Roca pudo recomponerse una vez superados los problemas económicos. Yrigoyen impulsó la abstención electoral y el radicalismo se disolvió. No obstante conspiró para reorganizarlo entre 1902 y 1904. Entre 1907 y 1908 ratificó la necesidad de que el estado garantice la libertad electoral.
Entre 1912 y 1916 colaboró en las campañas electorales del radicalismo, porque abandonó su posición abstencionista, tras promulgarse la ley del presidente Luis Sáenz Peña del sufragio secreto, universal y obligatorio.
En 1916, Yrigoyen triunfó por mayoría de votos en su fórmula presidencial junto con Pelagio Luna.
La élite dirigente oligárquica radical estaba conformada por futuros antipersonalistas y un electorado compuesto, en su mayoría, por clases medias urbanas y rurales.
El radicalismo agrupaba a sectores heterogéneos, que no estaban unidos por intereses económicos o situaciones sociales similares, sino por la marginación política y el enfrentamiento con la oligarquía. Ellos eran: hacendados pequeños y medianos de la provincia de Buenos Aires, chacareros y arrendatarios de la zona cerealera, pequeña burguesía de las grandes ciudades del Litoral y de las capitales del Interior, familias desplazadas del poder político, profesionales universitarios y sectores reducidos de obreros urbanos y rurales.
Respecto al comercio exterior, la demanda de carne congelada en 1919 decreció pues Europa ante el conflicto bélico decidió consumirla en vez de volver a importarla. La crisis repercutió principalmente sobre los pequeños y medios ganaderos. Los inversores podían paliarla reduciendo los precios que ofrecían a los criadores. El estado intervenía fijando y regulando el precio mínimo del ganado.
A lo largo de sus mandatos Yrigoyen intentó que el Estado interceda en sectores de la economía como los transportes-ferrocarriles, flota mercante- y la explotación fiscal del petróleo.
Los intereses del exterior estaban divididos: los británicos querían que Argentina importara petróleo por el descenso del consumo de carbón mientras que los estadounidenses se oponían a la nacionalización y aspiraban a la desaparición de los Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF).
Cuando Estados Unidos ingresó a la guerra, los aliados presionaron al gobierno nacional para que rompiera relaciones con Alemania. Sin embargo Yrigoyen mantuvo su posición neutral.
Por otro parte, marginados de la lucha política, los anarquistas se expresaron a través de huelgas.
La política de Yrigoyen para los problemas sociales era ambivalente: Por un lado, querían crear una clase de obreros y pequeños burgueses privilegiados. De ahí impulsó la legislación social para una jornada de ocho horas, descanso dominical y construcción de viviendas económicas para obreros. Paralelamente reprimió a los obreros.
En 1919 se produjo la Semana Trágica por la protesta de los talleres metalúrgicos de Vasena. Ambas federaciones obreras declararon huelga general. Yrigoyen no pudo controlar la situación.
Antes de terminar su mandato, creó la YPF. La FORA del IX Congreso se unió a los comunistas para fundar la Unión Sindical Argentina. Mejoró la situación económica y disminuyó la tensión social. En 1924 los radicales que se opusieron a Yrigoyen crearon el Partido Radical Antipersonalista que contó con el apoyo del presidente Marcelo T. de Alvear.
En 1930 Yrigoyen fue derrocado por José Félix Uriburu y falleció en 1933.
La derrota y la alegría calma del Frente Popular
En el búnker del Frente Popular de Eduardo Duhalde, candidato a presidente, ubicado en el Hotel Salguero, se percibía clima festivo, aunque moderado, en los pocos invitados que habían llegado alrededor de las 17 del domingo de elecciones de primarias del 2011.
Los periodistas deambulaban ociosos debido a que la única información que circulaba era que, según la prensa de Duhalde, él iría al búnker a hablar a las 21 y pasada la medianoche lo haría Mario Das Neves, su compañero de fórmula presidencial.
Alrededor de las 20 apareció Carlos Brown, Diputado Nacional y Jefe de Campaña del Frente Popular, quien aseguró ser optimista ante los primeros resultados de boca de urna que ubicaban a Duhalde en el segundo puesto con 20 por ciento, a pocos puntos de diferencia con la presidenta Cristina Kirchner por el Frente para la Victoria, que tenía un 37 por ciento. Esto provocó un aire de victoria generalizado, lo que no impidió las quejas por la escasez de los sandwiches al igual que la única bebida que había: Pepsi caliente.
A las 20.30 apareció en la pantalla gigante que transmitía noticias que el oficialismo hablaba de un "triunfo aplastante" mientras Duhalde y Alfonsín afirmaron salir segunos. Empezó a reinar la preocupación y la gente comenzó a fijarse en internet en los celulares como iban los resultados de los sufragios.
A las 21, llegaron los fiscales de mesa de la Agrupación Justicialista, con datos que atribuían el primer lugar a Duhalde. Cuando cantaban para festejar y aplaudían al ver en la pantalla imágenes de la campaña duhaldista, no eran acompañados por los demás.
A las 22.18 llegó finalmente el Frente Popular al búnker y el candidato a presidente dio un discurso breve en el que sostuvo que no tiene sentido que otros búnker como el de Alfosín festejen sin haber resultados. Sin embargo, sostuvo que hará " una muy buena elección en Octubre y habrá segunda vuelta".
Los periodistas deambulaban ociosos debido a que la única información que circulaba era que, según la prensa de Duhalde, él iría al búnker a hablar a las 21 y pasada la medianoche lo haría Mario Das Neves, su compañero de fórmula presidencial.
Alrededor de las 20 apareció Carlos Brown, Diputado Nacional y Jefe de Campaña del Frente Popular, quien aseguró ser optimista ante los primeros resultados de boca de urna que ubicaban a Duhalde en el segundo puesto con 20 por ciento, a pocos puntos de diferencia con la presidenta Cristina Kirchner por el Frente para la Victoria, que tenía un 37 por ciento. Esto provocó un aire de victoria generalizado, lo que no impidió las quejas por la escasez de los sandwiches al igual que la única bebida que había: Pepsi caliente.
A las 20.30 apareció en la pantalla gigante que transmitía noticias que el oficialismo hablaba de un "triunfo aplastante" mientras Duhalde y Alfonsín afirmaron salir segunos. Empezó a reinar la preocupación y la gente comenzó a fijarse en internet en los celulares como iban los resultados de los sufragios.
A las 21, llegaron los fiscales de mesa de la Agrupación Justicialista, con datos que atribuían el primer lugar a Duhalde. Cuando cantaban para festejar y aplaudían al ver en la pantalla imágenes de la campaña duhaldista, no eran acompañados por los demás.
A las 22.18 llegó finalmente el Frente Popular al búnker y el candidato a presidente dio un discurso breve en el que sostuvo que no tiene sentido que otros búnker como el de Alfosín festejen sin haber resultados. Sin embargo, sostuvo que hará " una muy buena elección en Octubre y habrá segunda vuelta".
"El bum de los diarios populares en la Argentina"
"Vinimos a quedarnos y a pelear por un segmento que está hegemonizado por dos diarios de mucha tradición: Popular y Crónica" explicó Horacio Convertini, editor de "Muy", en referencia al nuevo diario del grupo Clarín Muy, en el marco de una conferencia de prensa que dio junto con Sergio Tomaro, prosecretario de redacción de "Diario Popular", para alumnos de primer año de TEA el lunes primero de agosto del 2011.
"Clarín pensó en un diario popular a fines de los 90, pero luego de varios prototipos, lanzó Muy el 2 de mayo (en la misma fecha que el diario Libre, de Perfil)", señaló Convertini. Respecto a Muy, lo definió como "el diario de la calle". Por eso Miguel Ángel Rodríguez, personaje conocido y popular apareció en una de las primeras tapas, "al igual que hizo Popular con Alberto Olmedo", argumentó.
"Popular surgió el primero de julio hace 37 años porque no había un diario que representara a la clase media debido a que Crónica, que era el diario de ese momento, identificaba a la clase baja", manifestó Santos Buglisi, del área de redacción del diario Popular, y agregó que su objetivo era "estar un escalón más arriba de los diarios amarillistas. De todos modos, el diario no usa palabras rebuscadas así la gente lo entiende"
"El diario Crónica se fundó en la década del 60 por el periodista Héctor Ricardo García para aplacar al diario Crítica y lo terminó desplazando" señaló Juan Pablo Vieytes, encargado de la página web del diario Crónica."Crítica fue un diario netamente popular de la década del 20, que tenía una distancia muy marcada de la política de ese momento", especificó Tomaro.
Vieytes puntualizó: "Crónica se dirige a gente de bajos recursos que muchas veces nos buscan para que les demos voz, porque no tienen a quien recurrir. Eso logra que tenga un estilo desestructurado y que, sin caer en lo burdo, pueda usar palabras que en otros medios no".
"El segmento socioeconómico al que corresponde el diario Muy es el que los sociólogos llaman C3, el sector más básico, la base de la pirámide", remarcó Convertini y puntualizó: "Libre es el segmento diario británico, no tanto clase C3 sino más bien ABC1/que corresponde a mayor poder adquisitivo y nivel de instrucción".
Matías kirshemov, director de Artes del diario La Razón , remarcó: "El diario Razón al ser gratuito llega a todas las clases y por día se imprimen aproximadamente más de cien mil ejemplares". Según Mariano Atanasoff, cronista volante en diario Crónica, "Crónica vende por día entre cincuenta y cinco mil, sesenta mil". Es decir vende lo mismo que diario Popular, según Convertini.
"Clarín pensó en un diario popular a fines de los 90, pero luego de varios prototipos, lanzó Muy el 2 de mayo (en la misma fecha que el diario Libre, de Perfil)", señaló Convertini. Respecto a Muy, lo definió como "el diario de la calle". Por eso Miguel Ángel Rodríguez, personaje conocido y popular apareció en una de las primeras tapas, "al igual que hizo Popular con Alberto Olmedo", argumentó.
"Popular surgió el primero de julio hace 37 años porque no había un diario que representara a la clase media debido a que Crónica, que era el diario de ese momento, identificaba a la clase baja", manifestó Santos Buglisi, del área de redacción del diario Popular, y agregó que su objetivo era "estar un escalón más arriba de los diarios amarillistas. De todos modos, el diario no usa palabras rebuscadas así la gente lo entiende"
"El diario Crónica se fundó en la década del 60 por el periodista Héctor Ricardo García para aplacar al diario Crítica y lo terminó desplazando" señaló Juan Pablo Vieytes, encargado de la página web del diario Crónica."Crítica fue un diario netamente popular de la década del 20, que tenía una distancia muy marcada de la política de ese momento", especificó Tomaro.
Vieytes puntualizó: "Crónica se dirige a gente de bajos recursos que muchas veces nos buscan para que les demos voz, porque no tienen a quien recurrir. Eso logra que tenga un estilo desestructurado y que, sin caer en lo burdo, pueda usar palabras que en otros medios no".
"El segmento socioeconómico al que corresponde el diario Muy es el que los sociólogos llaman C3, el sector más básico, la base de la pirámide", remarcó Convertini y puntualizó: "Libre es el segmento diario británico, no tanto clase C3 sino más bien ABC1/que corresponde a mayor poder adquisitivo y nivel de instrucción".
Matías kirshemov, director de Artes del diario La Razón , remarcó: "El diario Razón al ser gratuito llega a todas las clases y por día se imprimen aproximadamente más de cien mil ejemplares". Según Mariano Atanasoff, cronista volante en diario Crónica, "Crónica vende por día entre cincuenta y cinco mil, sesenta mil". Es decir vende lo mismo que diario Popular, según Convertini.
sábado, 8 de marzo de 2014
Pepsi music 2012
Fiebre de domingo por la noche
La lluvia torrencial fue protagonista toda la tarde y noche del domingo 21 en la última fecha del Pepsi Music, en Costanera Sur. El predio era muy amplio pero al aire libre, exceptuando por un techo, en el que aprovecharon por un buen rato a amontonarse muchas personas.
Había algunos paraguas pero al poco tiempo se destruían, por la intensidad de la lluvia, exceptuando uno celeste, que permaneció estático todo el tiempo y que se transformaría en uno de los grandes protagonistas de la noche. Por supuesto que no faltó el “loco” que estaba solamente en remera o directamente en cuero, que parecía ajeno al clima y al mundo de su alrededor, en el que la mayoría estaban empapadísimos y temblando. Había impermeables pero generalmente el agua traspasaba por ellos y los que vendían eran directamente bolsas de residuo de bellos colores y forma de pilotines, que obviamente fueron furor ese día pese a su inútil función. No obstante la gente se las ingenió e incluso utilizó cajas de cartón para poder paliar, contra la lluvia intermitente y el frío. E incluso se vio a un grupito de cinco jóvenes que habían utilizado una bolsa negra de plástico gigante para cubrir sus cabezas.
Durante la tarde el estadio se veía vacío, porque estaban todos apretujados en el único techo que había, pero al poco tiempo ya estaban ubicados adelante reservando el lugar para ver mejor. A las 19 empezó Carajo, uno de las bandas teloneras, que tenía un grupo fanatizado aunque escaso. La gran mayoría no cantaban porque en verdad esperaban al grupo principal y que cerraría el Pepsi Music, que era Evanescence.
La lluvia intermitente dio lugar a bromas como la que el cantante dijo: “Que Cristina regale paraguas para el pueblo” y se escucharon las risas generalizadas. Al final del espectáculo, cuando arrojaban las púas al público, un muchacho de veinticinco años aproximadamente gritó: “tirame una toalla”. El paraguas celeste, no sólo que estuvo todo la noche abierto, sino que no pareciera inmutarse del clima. La envidia era tal del resto que comentaban por lo bajo: “ya dejó de llover, que baje el paraguas”, cuando solamente por unos minutos no seguía diluviando. Hasta que el amigo del muchacho de veinticinco, que debía tener la misma edad exclamó: “bajá el paraguas” y eso ocurrió.
Luego vinieron Los Heavy Saurios, grupo de música en el que sus integrantes están disfrazadas de dinosaurios metaleros y hacen temas de rock infantiles, y cantaron un solo tema. La mayoría desconocía quienes eran y una chica de unos veintidos le dijo a la amiga: “Falta que venga el pelotero, esto es un circo” y la otra le respondió: “Lo mejor de la banda es que fue breve”. Se escuchaban risas irónicas y las caras del público eran solo de incredulidad y sorpresa. Una mujer de unos cuarenta, que estaba al lado mío me dijo en tono quejoso: “Mañana me tengo que levantar a las 6.30. Si no me enfermo de pulmonía es un milagro”.
Transcurrida una hora de espera, ni bien empezó Evanescence la situación cambió radicalmente. Si bien siguió lloviendo aunque en menor intensidad, el calor humano por el pogo, la mezcla de emociones y la cantidad de gente cantando y bailando, hizo que ya no se sintiera la ropa adherida a la piel y que el cielo lluvioso en la canción “My Inmortal” solo pareciera darle magia al tema.
Finalizado todo, no faltaban los comentarios felices (con lágrimas incluso) y la multitud saliendo muy lentamente debido a los grandes charcos de agua. Pero al poco tiempo apareció en escena la realidad. El diluvio, la noche cerrada, el mal humor, el regreso a la rutina y a la normalidad y finalmente, el muy largo retorno a casa.
La lluvia torrencial fue protagonista toda la tarde y noche del domingo 21 en la última fecha del Pepsi Music, en Costanera Sur. El predio era muy amplio pero al aire libre, exceptuando por un techo, en el que aprovecharon por un buen rato a amontonarse muchas personas.
Había algunos paraguas pero al poco tiempo se destruían, por la intensidad de la lluvia, exceptuando uno celeste, que permaneció estático todo el tiempo y que se transformaría en uno de los grandes protagonistas de la noche. Por supuesto que no faltó el “loco” que estaba solamente en remera o directamente en cuero, que parecía ajeno al clima y al mundo de su alrededor, en el que la mayoría estaban empapadísimos y temblando. Había impermeables pero generalmente el agua traspasaba por ellos y los que vendían eran directamente bolsas de residuo de bellos colores y forma de pilotines, que obviamente fueron furor ese día pese a su inútil función. No obstante la gente se las ingenió e incluso utilizó cajas de cartón para poder paliar, contra la lluvia intermitente y el frío. E incluso se vio a un grupito de cinco jóvenes que habían utilizado una bolsa negra de plástico gigante para cubrir sus cabezas.
Durante la tarde el estadio se veía vacío, porque estaban todos apretujados en el único techo que había, pero al poco tiempo ya estaban ubicados adelante reservando el lugar para ver mejor. A las 19 empezó Carajo, uno de las bandas teloneras, que tenía un grupo fanatizado aunque escaso. La gran mayoría no cantaban porque en verdad esperaban al grupo principal y que cerraría el Pepsi Music, que era Evanescence.
La lluvia intermitente dio lugar a bromas como la que el cantante dijo: “Que Cristina regale paraguas para el pueblo” y se escucharon las risas generalizadas. Al final del espectáculo, cuando arrojaban las púas al público, un muchacho de veinticinco años aproximadamente gritó: “tirame una toalla”. El paraguas celeste, no sólo que estuvo todo la noche abierto, sino que no pareciera inmutarse del clima. La envidia era tal del resto que comentaban por lo bajo: “ya dejó de llover, que baje el paraguas”, cuando solamente por unos minutos no seguía diluviando. Hasta que el amigo del muchacho de veinticinco, que debía tener la misma edad exclamó: “bajá el paraguas” y eso ocurrió.
Luego vinieron Los Heavy Saurios, grupo de música en el que sus integrantes están disfrazadas de dinosaurios metaleros y hacen temas de rock infantiles, y cantaron un solo tema. La mayoría desconocía quienes eran y una chica de unos veintidos le dijo a la amiga: “Falta que venga el pelotero, esto es un circo” y la otra le respondió: “Lo mejor de la banda es que fue breve”. Se escuchaban risas irónicas y las caras del público eran solo de incredulidad y sorpresa. Una mujer de unos cuarenta, que estaba al lado mío me dijo en tono quejoso: “Mañana me tengo que levantar a las 6.30. Si no me enfermo de pulmonía es un milagro”.
Transcurrida una hora de espera, ni bien empezó Evanescence la situación cambió radicalmente. Si bien siguió lloviendo aunque en menor intensidad, el calor humano por el pogo, la mezcla de emociones y la cantidad de gente cantando y bailando, hizo que ya no se sintiera la ropa adherida a la piel y que el cielo lluvioso en la canción “My Inmortal” solo pareciera darle magia al tema.
Finalizado todo, no faltaban los comentarios felices (con lágrimas incluso) y la multitud saliendo muy lentamente debido a los grandes charcos de agua. Pero al poco tiempo apareció en escena la realidad. El diluvio, la noche cerrada, el mal humor, el regreso a la rutina y a la normalidad y finalmente, el muy largo retorno a casa.
jueves, 6 de marzo de 2014
El poder de relajarse y meditar, a través de los masajes
Entrevista a María Inés López, masajista
Ella, a los 59 años, se dedica a la estética y a hacer masajes. Ejerce en un centro de belleza en Caballito frente al parque Rivadavia. Acostumbrada al trato con la gente, tiene un tono de voz gentil y educado. Su forma de hablar es pausada pero su mirada cansina delata el agotamiento por extensas jornadas laborales.
¿Hace cuánto que trabajás de masajista y cuántas horas por día?
Hace más de diez años que tengo este oficio y actualmente trabajo en el instituto a partir del mediodía hasta la noche. Llego a mi casa recién pasadas las nueve y media.
¿Por qué elegiste dedicarte a esta profesión?
Antes trabajaba de dactilógrafa en hospitales y en secretaría, hasta que tuve el deseo de querer trabajar con las manos pero desde otro lado. En verdad siempre lo hice pero actualmente desde los masajes y la estética. Estudio diariamente porque para mí es muy importante aprender y actualizarse debido a que todos los días surgen temas nuevos. El año que viene voy a jubilarme de dactilógrafa pero sí planeo seguir ejerciendo por mi cuenta como masajista.
¿Cómo es tu relación con los pacientes?
Siempre me gustó el trato con la gente y me dediqué a la atención al público, pero la relación que tengo con mis pacientes depende de cómo sean ellos. Algunos a la hora de hacerse masajes vienen a dormir, y no sé nada de sus vidas, y otros lo utilizan como una especie de terapia. Yo soy muy respetuosa con los deseos de cada uno. Ellos contratan un servicio y eso debe cumplirse. Por otro lado, en muchos casos soy como una psicóloga que absorbe toda la energía pesada y negativa que tienen y la canaliza para otro lado. Así ellos encuentran la forma de alivianar la mochila que cargan y que se refleja en todo el cuerpo. Por eso a los masajes los completo con armonizacón y ejercicios de respiración para la relajación, que son los que logran sacar el peso y la presión. Es un proceso largo, pero es el único, para poder lograr estar en armonía y plenitud. Lo espiritual también es muy importante en todo este camino.
¿Por qué lo espiritual es primordial en este proceso?
Es crucial porque permite, a través de los masajes, elevar a la persona a un estado superior. Yo creo en Dios y en que el destino no es así por casualidad sino porque hay una enseñanza y porque todos tenemos una misión en esta tierra. No obstante hay personas que no creen en nada, ni siquiera en sí mismos, y yo los entiendo y soy muy abierta a diferentes creencias.
A lo largo de tu profesión notaste a las personas, ¿más o menos dispuestas a abrirse a la vía espiritual?
Actualmente las personas están más abiertas a la meditación, lo que antes negaban. Los jóvenes hoy pueden pedir ayuda, a través de medicinas alternativas, lo cual me parece un gran avance.
Ella, a los 59 años, se dedica a la estética y a hacer masajes. Ejerce en un centro de belleza en Caballito frente al parque Rivadavia. Acostumbrada al trato con la gente, tiene un tono de voz gentil y educado. Su forma de hablar es pausada pero su mirada cansina delata el agotamiento por extensas jornadas laborales.
¿Hace cuánto que trabajás de masajista y cuántas horas por día?
Hace más de diez años que tengo este oficio y actualmente trabajo en el instituto a partir del mediodía hasta la noche. Llego a mi casa recién pasadas las nueve y media.
¿Por qué elegiste dedicarte a esta profesión?
Antes trabajaba de dactilógrafa en hospitales y en secretaría, hasta que tuve el deseo de querer trabajar con las manos pero desde otro lado. En verdad siempre lo hice pero actualmente desde los masajes y la estética. Estudio diariamente porque para mí es muy importante aprender y actualizarse debido a que todos los días surgen temas nuevos. El año que viene voy a jubilarme de dactilógrafa pero sí planeo seguir ejerciendo por mi cuenta como masajista.
¿Cómo es tu relación con los pacientes?
Siempre me gustó el trato con la gente y me dediqué a la atención al público, pero la relación que tengo con mis pacientes depende de cómo sean ellos. Algunos a la hora de hacerse masajes vienen a dormir, y no sé nada de sus vidas, y otros lo utilizan como una especie de terapia. Yo soy muy respetuosa con los deseos de cada uno. Ellos contratan un servicio y eso debe cumplirse. Por otro lado, en muchos casos soy como una psicóloga que absorbe toda la energía pesada y negativa que tienen y la canaliza para otro lado. Así ellos encuentran la forma de alivianar la mochila que cargan y que se refleja en todo el cuerpo. Por eso a los masajes los completo con armonizacón y ejercicios de respiración para la relajación, que son los que logran sacar el peso y la presión. Es un proceso largo, pero es el único, para poder lograr estar en armonía y plenitud. Lo espiritual también es muy importante en todo este camino.
¿Por qué lo espiritual es primordial en este proceso?
Es crucial porque permite, a través de los masajes, elevar a la persona a un estado superior. Yo creo en Dios y en que el destino no es así por casualidad sino porque hay una enseñanza y porque todos tenemos una misión en esta tierra. No obstante hay personas que no creen en nada, ni siquiera en sí mismos, y yo los entiendo y soy muy abierta a diferentes creencias.
A lo largo de tu profesión notaste a las personas, ¿más o menos dispuestas a abrirse a la vía espiritual?
Actualmente las personas están más abiertas a la meditación, lo que antes negaban. Los jóvenes hoy pueden pedir ayuda, a través de medicinas alternativas, lo cual me parece un gran avance.
Viajar para contar la historia
Testimonio de Florencia Cataldo, 21 años, estudiante de Historia (UBA)
"En enero del 2010 viajé a Cuba 15 días con mi familia. Primero fuimos a Cayo Largo, que es una pequeña isla dentro del país, luego a Varadero y ahí alquilamos un auto y conocimos varias ciudades como Santa Clara y Trinidad y finalmente estuvimos cuatro días en La Habana.
En la primera isla hicimos playa únicamente porque el lugar está preparado exclusivamente para eso. Tiene nada más que seis, siete hoteles, un pequeño centro para comprar pocos artículos y una reserva con algunos animales. Los primeros días tuvimos mucho frío, porque si bien en el Caribe siempre hace calor, justo había un temporal y la temperatura era de alrededor de cinco grados. Aparte el hotel no está preparado para este tipo de climas porque está todo abierto.
Después el tiempo mejoró y pudimos descansar y disfrutar más la playa, las cuales pueden ser visitadas solamente por extranjeros. No hay cubanos excepto el personal contratado que trabaja allí. Ellos son trasladados desde sus ciudades de origen por veinte días y luego vuelven a sus lugares. En Cayo Largo estábamos en una burbuja de la que después saldríamos, al seguir viajando y enterarnos de más cosas.
Luego fuimos a Varadero, pero prácticamente no estuvimos allí porque recorrimos otras ciudades.
A diferencia del primer lugar, hay una población cubana que está del otro lado de la costanera.
Por un lado, está la costa donde solo pueden ingresar los viajeros y por el otro las casas muy humildes. Es un contraste muy fuerte ver a los hoteles lujosos frente a las viviendas precarias. De todos modos ahí pasamos un día donde estuvimos en la playa y visitamos el centro porque después fuimos a conocer Trinidad y Santa Clara. Un episodio que me llamó mucho la atención fue cuando, en un bar, un cubano se acercó a hablarle a unos extranjeros y la política le hizo señas para que circulara y se fue. Como son muy cálidos a uno le surge hablar con ellos pero lo tienen prohibido. Por ejemplo en la Habana, lugar que recorreríamos después, cuando visitamos la Heladería Copellia, un policía nos marcó que fuéramos al sector de extranjeros que estaba separado del de la población del lugar. Fue bastante desilusionante porque cualquier persona que va a un sitio quiere estar donde se mueve la gente del país.
Cuando fuimos a Varadero y alquilamos un auto recogíamos gente en la ruta y los llevábamos porque uno de los problemas que hay es la escasez de transporte. Hay pocas líneas de colectivos y uno de las más comunes es el wa-wa, que usan para ir a trabajar pero no tiene una gran frecuencia y lo utiliza muchísima gente. Ahí aprovechábamos para charlar con ellos y nos dábamos cuenta de que están bastante desconectados de todo. Por ejemplo ven una cámara digital y piensan que sos millonario. Una chica quería comprar mi cámara para sacarle fotos a su hija y estaba entusiasmadísima con tenerla porque allá no se puede conseguir.
En La Habana, que es donde hay mayor población nativa, es muy común que chicas de mi edad embarazadas pidan que les compres leche. Ellos, a diferencia de los argentinos, no piden plata. Una vez fuimos a comprarla pero como notaron que éramos extranjeros nos la cobraron en Cook, que es la moneda para turistas y es equivalente al dólar, en vez de la cubana, debido a que esta de uso exclusivo para los que viven allí, por lo que nos salió mucho más caro. Esta misma joven nos contó que a su marido le habían dado cinco años de prisión por vender comida ilegal en la calle y que estaba sola con los hijos y no tenía para comer. Fue bastante decepcionante porque, en mi caso por lo menos, uno va sabiendo que es un país comunista pero tiene la esperanza de que, al margen de todas las falencias, la mayoría o todos tuvieran trabajo y comida pero no es así. Si bien la ciudad es hermosa es muy crudo ver tanta pobreza.
Este viaje lo hice hace dos años y aún no había empezado mi carrera y realmente este tipo de experiencias te cambian un poco la forma de pensar. El comunismo es muy ideal y utópico y las intenciones tal vez fueron buenas pero no son posibles en un mundo capitalista. El sistema se cuela siempre, por ejemplo en la televisión cubana hay canales para ellos y para extranjeros pero en los educativos le preguntan a un nene cuál es su película favorita y él va a responder La Sirenita. Es imposible que se puedan aislar de eso.
Me gusta mucho viajar porque te muestra cosas que no podés leer en ningún lado ni ver en ninguna foto. Ojalá pueda seguir recorriendo especialmente América Latina que es lo que más me interesa, y conocer la historia y poder contarla"
"En enero del 2010 viajé a Cuba 15 días con mi familia. Primero fuimos a Cayo Largo, que es una pequeña isla dentro del país, luego a Varadero y ahí alquilamos un auto y conocimos varias ciudades como Santa Clara y Trinidad y finalmente estuvimos cuatro días en La Habana.
En la primera isla hicimos playa únicamente porque el lugar está preparado exclusivamente para eso. Tiene nada más que seis, siete hoteles, un pequeño centro para comprar pocos artículos y una reserva con algunos animales. Los primeros días tuvimos mucho frío, porque si bien en el Caribe siempre hace calor, justo había un temporal y la temperatura era de alrededor de cinco grados. Aparte el hotel no está preparado para este tipo de climas porque está todo abierto.
Después el tiempo mejoró y pudimos descansar y disfrutar más la playa, las cuales pueden ser visitadas solamente por extranjeros. No hay cubanos excepto el personal contratado que trabaja allí. Ellos son trasladados desde sus ciudades de origen por veinte días y luego vuelven a sus lugares. En Cayo Largo estábamos en una burbuja de la que después saldríamos, al seguir viajando y enterarnos de más cosas.
Luego fuimos a Varadero, pero prácticamente no estuvimos allí porque recorrimos otras ciudades.
A diferencia del primer lugar, hay una población cubana que está del otro lado de la costanera.
Por un lado, está la costa donde solo pueden ingresar los viajeros y por el otro las casas muy humildes. Es un contraste muy fuerte ver a los hoteles lujosos frente a las viviendas precarias. De todos modos ahí pasamos un día donde estuvimos en la playa y visitamos el centro porque después fuimos a conocer Trinidad y Santa Clara. Un episodio que me llamó mucho la atención fue cuando, en un bar, un cubano se acercó a hablarle a unos extranjeros y la política le hizo señas para que circulara y se fue. Como son muy cálidos a uno le surge hablar con ellos pero lo tienen prohibido. Por ejemplo en la Habana, lugar que recorreríamos después, cuando visitamos la Heladería Copellia, un policía nos marcó que fuéramos al sector de extranjeros que estaba separado del de la población del lugar. Fue bastante desilusionante porque cualquier persona que va a un sitio quiere estar donde se mueve la gente del país.
Cuando fuimos a Varadero y alquilamos un auto recogíamos gente en la ruta y los llevábamos porque uno de los problemas que hay es la escasez de transporte. Hay pocas líneas de colectivos y uno de las más comunes es el wa-wa, que usan para ir a trabajar pero no tiene una gran frecuencia y lo utiliza muchísima gente. Ahí aprovechábamos para charlar con ellos y nos dábamos cuenta de que están bastante desconectados de todo. Por ejemplo ven una cámara digital y piensan que sos millonario. Una chica quería comprar mi cámara para sacarle fotos a su hija y estaba entusiasmadísima con tenerla porque allá no se puede conseguir.
En La Habana, que es donde hay mayor población nativa, es muy común que chicas de mi edad embarazadas pidan que les compres leche. Ellos, a diferencia de los argentinos, no piden plata. Una vez fuimos a comprarla pero como notaron que éramos extranjeros nos la cobraron en Cook, que es la moneda para turistas y es equivalente al dólar, en vez de la cubana, debido a que esta de uso exclusivo para los que viven allí, por lo que nos salió mucho más caro. Esta misma joven nos contó que a su marido le habían dado cinco años de prisión por vender comida ilegal en la calle y que estaba sola con los hijos y no tenía para comer. Fue bastante decepcionante porque, en mi caso por lo menos, uno va sabiendo que es un país comunista pero tiene la esperanza de que, al margen de todas las falencias, la mayoría o todos tuvieran trabajo y comida pero no es así. Si bien la ciudad es hermosa es muy crudo ver tanta pobreza.
Este viaje lo hice hace dos años y aún no había empezado mi carrera y realmente este tipo de experiencias te cambian un poco la forma de pensar. El comunismo es muy ideal y utópico y las intenciones tal vez fueron buenas pero no son posibles en un mundo capitalista. El sistema se cuela siempre, por ejemplo en la televisión cubana hay canales para ellos y para extranjeros pero en los educativos le preguntan a un nene cuál es su película favorita y él va a responder La Sirenita. Es imposible que se puedan aislar de eso.
Me gusta mucho viajar porque te muestra cosas que no podés leer en ningún lado ni ver en ninguna foto. Ojalá pueda seguir recorriendo especialmente América Latina que es lo que más me interesa, y conocer la historia y poder contarla"
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