lunes, 26 de mayo de 2014

Las desventuras de la era iluminada

 Los países nórdicos, como Noruega o Finlandia, tienen las tasas más altas de depresión y de suicidios porque tienen largos inviernos sin luz y padecen el trastorno afectivo estacional, también llamado depresión invernal. A diferencia de las latitudes más tropicales donde los habitantes suelen estar más alegres debido a que el sol genera la seratonina, que es la hormona de la felicidad y que promueve la sensación de bienestar.
La luz es necesaria para producir y regular hormonas que están implicadas en la actividad y cuando baja el nivel de las mismas, el organismo no logra equilibrarse y se produce este estado de ánimo depresivo. ¿Qué ocurre con quince miembros de una tripulación que durante un prolongado período de tiempo estarán aislados y sólo verán luz artificial?
Estas personas están en este momento en la Antártida en la base Belgrano II, en un espacio similar a un departamento de tres ambientes, en un proyecto que durará un año y cuyo objetivo es simular un viaje a Marte. El propósito es recrear el estrés que podrían tener los astronautas que realicen un viaje al planeta rojo, cuya distancia con la tierra ida y vuelta son 520 días. En el simulacro anterior llamado Mars 500 realizado en Moscú estuvieron confinados, durante ese lapso de tiempo, seis tripulantes.
Según Daniel Vigo,investigador del CONICET en la UCA y quien forma parte de ambos proyectos,”Estas personas estaban expuestas a una luz artificial de una oficina, iluminada en forma regular con una iluminación de 300 lux. Esta mala iluminación se asemeja a un departamento de sesenta metros cuadrados con una lamparita de 40 volts”.
El principal sincronizador de los ritmos de nuestro cuerpo es la luz intensa natural. La función de la luz durante la mañana es setear los ritmos circadianos y esto influye en lo afectivo, en lo que se conoce como depresión estacional.
Cuando baja la luz solar, la melatonina se empieza a secretar y esto potencia la inhibición de ciertos núcleos que están en el cerebro y eso se da por esta disminución de luminosidad. La iluminación artificial no permite este proceso.
“Durante los últimos 150.000 años estuvimos expuestos al sol y a la oscuridad de la naturaleza y en los últimos doscientos lo cambiamos por la luz artificial y aún no sabemos que implicancias puede tener esto en el cuerpo”, señaló Vigo refiriéndose a que a nivel mundial hay más sectores iluminados principalmente en las regiones más desarrolladas como Europa, Estados Unidos, Brasil y también en pequeños focos del país como Buenos Aires, Córdoba y Rosario.
A su vez se puede notar que hay grandes territorios de oscuridad completa como África, cuyos países suelen ser los menos desarrollados a escala global. Este exceso de luz provoca que la vigilia sea mayor y por ende el sueño menor.
Antes de la luz eléctrica, la llegada del anochecer marcaba el final del día y el inicio del descanso nocturno. El punto de partida de la actividad ocurría cuando amanecía. “El uso de la electricidad para la iluminación no es en absoluto perjudicial para la salud, ni afecta a la solidez del sueño”, había asegurado Thomas Edison cuando realizó el invento que revolucionaría la sociedad. Pero el paso del tiempo demostró que esto no es así. Según Charles Czeisler, profesor de medicina del sueño de Harvard, “la luz interfiere con el ritmo natural del cuerpo y engaña al cerebro al hacerle creer que es de día”.
La luz estimula las células en la retina, el área detrás de los ojos que transmite mensajes al cerebro.Las células sensibles a la luz le informan a nuestro cuerpo qué hora es. Esto controla la liberación de melatonina, una hormona que hace sentir sueño, y de la hormona para despertarse; cortisol. La prolongada exposición a la luz artificial inhibe el ritmo natural de producción de serotonina y melatonina.
Este gran cambio en los hábitos modifica los ritmos del cuerpo y la fisiología del ser humano no está preparada para esto, por lo que también influye en su relación con en el medio ambiente. “Antes el hombre tenía que correr y cazar sus alimentos, en cambio ahora está el supermercado. Es decir, esto repercute en el sueño y en la actividad física. Ahora cada vez corremos y dormimos menos horas”, ejemplificó Vigo. En los últimos cincuenta años, las personas pasaron de dormir ocho a seis horas diarias.
Esta falta de sueño también se puede asociar a las nuevas exigencias del mundo actual, al nivel de estrés con el que se vive, con los consecuentes riesgos de salud que puede tener. Estos cambios también repercuten en el sistema nervioso autónomo, que es aquel donde ocurren los procesos que no dependen de nuestra voluntad e influyen en el estado de alerta debido a que una persona que no descansa bien tampoco va a poder cumplir en forma adecuada sus tareas. A su vez tiene consecuencias en los niveles de cortisol, que indica el estrés, y en la actividad autonómica cardíaca.
“Aunque vivimos más años cada vez padecemos más enfermedades tales como la obesidad, diabetes, deterioro cognitivo y cáncer, por lo que el desafío es lograr mejorar nuestros hábitos de vida sin apagar las luces”, puntualizó Vigo.

lunes, 19 de mayo de 2014

El dolor es inevitable pero no el padecimiento

“Alejandro llegó al consultorio una hora después de haber cortado conmigo. Era un hombre joven, de aproximadamente cincuenta años, sin embargo su aspecto era el de alguien mayor, ya cansado de vivir. Su barba estaba descuidada, su apariencia algo desalineada y un gesto de extrema tensión le contraía el rostro”, fragmento del Habitante del horror.
“-R: ¿Qué es lo que le entendiste Ayelén?. Ahora deja que las lágrimas le mojen la cara sin pudor. Ya nada queda de su enojo inicial. Tan sólo una profunda tristeza y un enorme dolor. A: -Que me escondía, que le daba vergüenza mostrar…-se angustia. R: -¿Mostrar qué?- A: Esto que soy”, fragmento de diálogo entre Rolón y su paciente Ayelén en La mirada del otro.
“Horacio era un hombre inteligente pero a veces una enorme sensación de culpa lo invadía y lo obnubilaba. Cuando atravesaba esos procesos parecía deteriorarse. Su aspecto era el de alguien mucho más grande, abatido y descuidado”, fragmento de Vivir sin deber.
“Cristian: Me calentaba tanto. Era tan joven, tan linda y yo vivía alzado con ella. Me volvía loco. No sé si es la edad o qué. Pero la cuestión es que me mandé y cuando estaba por tocarla. Rolón: ¿Qué pasó?. C: Entró de golpe mi viejo, hecho una furia. Me agarró del cuello, me apretó contra la pared y me sacó a trompadas del baño. Él nunca me había pegado antes pero estaba descontrolado. Casi me mata”, fragmento de Desear al límite.
“Sus ojos estaban rojos. Hacía un esfuerzo enorme por contener el llano y su voz era apenas audible. Lo vi debatirse con su angustia durante algunos minutos, en silencio, hasta que por fin pudo hablar. Estebán: ¿Te das cuenta?. El momento que tanto temía llegó. Rodrigo me dijo que yo no soy su padre”, Fragmento de La voz del amor.
“Como pudo verse, trabajar con Débora era díficil. Por un lado tenía un sentido del humor exquisito, era lúcida y ocurrente, pero por otro, esa actitud suya de querer seducir todo el tiempo, su posición de mujer fatal a la que le costaba ponerle coto aún en el contexto de análisis, la volvía un paciente especialmente complejo”. fragmento de el placer de ser la otra.
“Julio: Es que- se interrumpe- hace una semana me peleé con un paciente. R: ¿Tuvo una discusión fuerte?. J: Ojalá hubiera sido eso, pero la verdad es que casi me cago a trompadas con un hombre que lleva cinco años atendiéndose conmigo”, fragmento de Amar con locura.
Alejandro, Ayelén, Horacio, Cristian, Estebán, Débora y Julio serán los protagonistas de las historias del nuevo libro de Gabriel Rolón “Historias inconscientes, (vidas al límite)” de editorial Planeta. Estos personajes son los pacientes que fueron atendidos por el psicoanalista y autor de la obra.
El escritor cuenta estos casos verídicos, que por supuesto son narrados bajo el consentimiento de los pacientes, y al finalizar cada historia terapeútica realiza abordajes sobre distintos temas del psicoanálisis, como: la palabra en psicoanálisis, la transferencia, inconsciente y repetición, en el comienzo fue el sexo, el deseo del reconocimiento, mascaradas de la histeria y la identificación.
En el 2007, Rolón publicó “Historias de diván, nueve relatos de vida”, donde relató encuentros de él y sus pacientes y luego le siguió en el 2009 “Palabras cruzadas, del dolor a la verdad”. Luego se alejó un poco de este tipo de escritura y escribió “Medianoche en Buenos Aires”, que es un relato musical y “Los padecientes”, una novela policial. Su último libro:  ”Historias inconscientes, vidas al límite” se plantea como desafío contar historias de pacientes que afrontan situaciones límite.
Como bien anticipa la contratapa del libro, en estas páginas se transitarán las adicciones, la discapacidad, el incesto, la mentira, la culpa, una histeria grave y suficiente, y un amor desmesurado al borde mismo de la locura.
“El dolor es inevitable pero no el padecimiento. Y esa diferencia es la que hace que cada día vuelva al consultorio” señala Gabriel Rolón , y es lo que se plantea que logren los pacientes de “Historias inconscientes,(vidas al límite)”.
Me pareció un libro muy interesante debido a que aborda temas extremadamente complejos, con lo que es imposible no sentir empatía que no se da necesariamente por haber vivenciado una situación similar sino por el grave grado de vulnerabilidad de los protagonistas.
Se pueden leer centenares de textos que narren estas problemáticas pero no hay mejor forma de entenderlas y sentirlas que leyéndolas de las propias víctimas pero no desde el lado del descarnado dolor sino desde el aprendizaje y en algunos casos, la superación.
Los conceptos teóricos también ayudan a poder entender las situaciones con las que tienen que lidiar y por qué tienen determinado accionar.
De todos modos admito que el libro me dejó con ganas de más. A lo que me refiero, es que cada historia es tan interesante en sí misma que podría ocupar un libro entero y uno quiere ahondar más profundamente en la vida de los personajes.
Gabriel Rolón es uno de mis escritores favoritos y este particularmente me parece un gran texto que vale la pena leer. Ojalá que no sea el último inspirado en casos clínicos, como él señaló en el prólogo.

jueves, 8 de mayo de 2014

No quiero tu piropo, quiero tu respeto

Caminar por la calle preocupadas por cómo están vestidas y lo que les pueden llegar a decir, porque hay alrededor un grupo de hombres que pueden llegar a gritarles cualquier barbaridad sexual, estar solas en la calle y estar nerviosas porque simplemente son mujeres y por ende tienen un cuerpo por lo cual pareciera que ellos tienen derecho a opinar libremente sobre él sin saber quiénes y sin su permiso, es una de las situaciones que sufre diariamente la mayoría de las mujeres desde su adolescencia. En algunos casos incluso empieza cuando son niñas.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) dos de cada tres mujeres en el mundo son violentadas en algún momento de su vida y el piropo es una agresión verbal y extendida mundialmente.
Una realidad cultural y cotidiana que en algún momento tenía que empezar a debatirse y discutirse y dejar de naturalizarse porque no es algo ni innato de muchas personas del sexo masculino por una cuestión genética como tampoco que las mujeres lo tengan que aceptar por esa razón.
De poner en alerta sobre esta tema es que se basó la campaña “Acción respeto: por una calle libre de acoso”, que se caracterizó en difundir pancartas con frases que suelen decirse cotidianamente en la calle disfrazadas de piropos con el lema “Si te incomoda leerlo, imaginate escucharlo”. Las frases van desde “¿Linda no querés que te acompañe?” hasta “Vení, morocha que te violamos”.
La campaña se hizo del 7 al 13 de abril en Buenos Aires y se colocaron estas pancartas por toda la ciudad. El sitio en Facebook alusivo de la campaña llamado “Acción respeto: por una calle libre de acoso”, que comenzó en esa fecha logró, en poco tiempo, tener casi 40 mil seguidores.
Actualmente no hay una ley en cuanto al acoso callejero, de hecho tampoco era un tema que fuera muy tenido en cuenta. Esta campaña sirvió para visibilizar este problema y que empezara a debatirse y llegar a diferentes medios televisivos.  A su vez logró también que muchas mujeres tengan el espacio para animarse a contar su experiencia, que antes no hacían por miedo o por vergüenza.
Culturalmente siempre se les enseñó a agachar la cabeza y seguir de largo e ignorar este tipo de situaciones. De esta forma no se hacen respetar como personas que no tienen porque soportar que un desconocido le susurre sus fantasías sexuales al oído y en muchos casos no sólo quede en este tipo de agresión verbal sino que también las sigan por la calle o directamente lleguen al contacto físico.
 Así como no todos los hombres son acosadores tampoco a todas las mujeres tienen porque disgustarles los piropos, pero el eje de la cuestión radica en tener la libertad de poder elegir si una quiere o no recibir un determinado halago.
“Si analizamos el acto de habla, el hombre al emitir esa opinión al pasar, sin esperar respuesta y, sobre todo, no reconociéndola como interlocutora, la ubica en el lugar del tema del mensaje, es decir, el objeto sobre el cual se habla y no la persona a la que se le está hablando. Así como es molesto cuando la gente habla de uno como si no estuviera presente también lo es para muchas mujeres porque tienen la misma sensación de deshumanización. No es violento en sí; a muchas mujeres que no lo piensan tanto les gusta y es perfectamente válido, pero no podemos dejar de oír a las mujeres que están expresando que a ellas les incomoda porque las hace sentir objetos, menos que menos siendo que la situación comunicacional está claramente ubicándolas en ese rol. Si ellas no quieren estar en ese lugar, tienen derecho a decir que no y debe ser respetado”, analiza Verónica Lemi, la creadora de la página de Facebook “Acción respeto, por una calle libre de acoso”, quien es traductora freelance y enseña español y se define como amante de la linguística.
También, aunque parezca una paradoja, el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires Mauricio Macri, repercutió con sus desafortunados dichos respecto a la mujer y los piropos, en que se le de visibilización a esta problemática. En el marco de la discusión por el tema, el señor manifestó su postura, al decir: “a cualquier mujer le gusta que le digan piropos, aunque le digan que lindo culo que tenés, y a la que diga que no, no le creo. A las mujeres les gusta esta cosa nuestra de halagar, piropear, que no tienen los escandinavos, en eso somos más parecidos a los tanos”.
Luego de las duras críticas debido a que es una punto de vista generalizador, ultra machista, donde el no es no que tanto luchan las mujeres para que la sociedad pueda entender prácticamente aparece ignorado debido a que la mujer miente, la cual es la típica excusa que utilizan los violentos y abusadores para justificar sus actos.
De hecho por lo general cuando mujeres se quejan por recibir estos piropos, la mayoría suele criticarlas diciendo que son unas exageradas o que se quejan porque no le dicen nada porque son feas, cuando en verdad la cuestión pasa por otro lado. En youtube hay un corto llamado hembrismo, que muestra cómo sería la sociedad si fuera al revés, es decir que las mujeres acosen a los hombres. En el video se ve a un muchacho camina por la calle y ellas les dicen desde comentarios halagadores hasta verdaderas barbaridades sexuales y una incluso termina siguiéndolo. Esta inversión de roles es interesante para que los hombres puedan entender cómo se puede sentir una mujer acosada diariamente. Por eso es también  interesante que en la campaña “Acción respeto: por una calle libre de acoso”, un tercio de los participantes sean hombres.
La coordinadora de la filial argentina de la asociación internacional Hollaback contra el acoso callejero, Inti Tidball argumentó: “Macropolíticamente, todo comentario sobre el cuerpo de una mujer es violento porque parte de considerar al cuerpo de ella como propiedad pública”.
Lo crucial es analizar el contexto de donde es dicho el piropo y quién lo dice, debido a que el eje debería estar en el respeto hacia el otro.
Es un largo camino hasta llegar a que se le da la importancia adecuada a un tema que fue tantos años silenciado pero ya empezar a ver que existe y debatirlo, es un gran paso.

 



martes, 6 de mayo de 2014

La evolución de la distribución funcional del ingreso

La distribución funcional del ingreso es el estudio para calcular, cómo se asigna la riqueza generada en la sociedad capitalista, y la proporción en la que se distribuye el ingreso total entre asalariados y capitalistas. Actualmente el análisis acerca de la obtención del dinero se centra en el ingreso personal.
Las estadísticas fueron interrumpidas fundamentalmente a raíz de las dictaduras militares. Luego fueron retomadas por centros de estudios: universitarios y privados y organismos internacionales como Cepal, hasta su reinicio a nivel oficial con el INDEC en 2006 hasta el 2008, que fue el último relevamiento.
De todos modos la importancia del cálculo fue variando al paso del tiempo hasta ser relegado como hoy, por falta de interés y por ende poca búsqueda de información al respecto.
En la actualidad el análisis se centra, en la inserción individual en el proceso productivo, que en la sociedad capitalista se suele dar bajo la forma de asalariado y patrón.
En 1975 se produjo el “Rodrigazo”, que consistió en un ajuste del gobierno de Isabel Perón impulsado por Zinn, Rodrigo y López Rega, y derivó en una gran inflación y crisis económica. Esta situación desembocó en el gobierno militar cuyas políticas económicas, concluyeron a una redistribución regresiva de la participación asalariada.
El comienzo de la dictadura en 1976 implicó, a través del congelamiento inflacionario y la represión de la lucha obrera, la reducción de la participación de los asalariados. No obstante, en la segunda mitad de los años setenta se evidenció una recuperación del rol sindical de más del 40%, que luego se frenó por la brutal devaluación del peso en 1981 y la crisis por la Guerra en Malvinas.
El retorno de la democracia impulsó una recuperación económica hasta 1986. Luego de finalizado el gobierno radical de Raúl Alfonsín y de la antelación del ciclo de Carlos Menem, se originó una hiperinflación y después el inicio de la convertibilidad. Por ende disminuyó fuertemente la participación salarial hasta 1993 que aumentó más del 40%. Sin embargo se redujo en el 2001 y en el 2003 obtuvo los valores más bajos hasta el momento.
“La desigualdad de la renta es el principal problema social de nuestro tiempo”, destacó el licenciado en economía estadounidense James K Galbraith. El supuesto keynesiano, el cual es utilizado como argumento de muchos empresarios para sus decisiones económicas plantea, en forma implícita, la necesidad de la disímil repartición de la renta para la reproducción del capital a través de la inversión.
Los costos aumentan por lo que la única solución aparente es la reducción salarial. Sin embargo, Galbraith especificó: “uno de los problemas de esta postura es que no favorece la sostenibilidad del crecimiento económico” y ejemplificó con el caso estadounidense demostrado por los economistas Thomas Piketty y Emmanuel Sáez en los que, la misma distribución de la renta de 1928, desencadenó en la Gran Depresión.
Lo que considero que debería ser  una de las características inherentes a la democracia es no ocultar ni estudios ni estadísticas como tampoco tergiversarlos en pos de determinados intereses ecónomicos y sociales.
La desigualdad no conlleva a equilibrar la economía, como ya se demostró, sino que confluye en una gran injusticia social y deriva en crisis económicas. Es importante premiar el esfuerzo pero también dar posibilidades para que todos puedan participar para que ese mérito no sea de unos pocos, sino de la sociedad en su conjunto.

La conveniencia de resignarse al fascismo

El conformista de Bernardo Bertolucci, basado en la novela de Alberto Moravia, es un filme de los 70 respecto al fascismo en la Italia de los 30. El título de la película es por el protagonista Marcello Clerici (Jean- Louis Trintignant), quien varía su ideología y su forma de actuar, sin tener reales convicciones.
Esta película europea tiene tomas más lentas que las habituales. Sus pausas son utilizadas frecuentemente para focalizarse en las emociones de los personajes. Se detiene, por ejemplo, en las expresiones enfocándose en la mirada y a través del zoom, deja entrever momentos de alta tensión.
Sus técnicas fotográficas, que son esenciales, son atípicas y su hincapié está en los paisajes. Con la fotografía marca diferentes espacios, ya sea cuando realiza cortes abruptos de una escena a otra como también con los distintos ambientes.



La casa del profesor comunista Luca Quadri (Enzo Tarascio), quien tuvo de alumno a Clericci y éste, por un plan fascista, debe asesinarlo, tiene tonos claros que denotan calidez. A su vez el tipo de muebles y el gran espacio que ocupan influye en darle una imagen más hogareña. En oposición a las oficinas públicas que son de colores oscuros y que muestran mayor frialdad. Los espacios tan grandes y vacíos logran mostrarlas como solitarias y lúgubres.
El recurso de flashbacks ejemplifica mejor los recuerdos del protagonista. La música dulce y melancólica desarrolla el grado de emotividad de las escenas, como por ejemplo en la de baile entre Anna (Dominique Sanda), la esposa de Quadri, y la mujer del protagonista Giulia (Stefania Sandrelli), que confluye en aquella París glamorosa, que visitan por una luna de miel Clericci y su esposa.
Las contradicciones de la época se  muestran exitosamente. Desde la sexualidad exacerbada a la censura y cómo por el teórico afán de luchar por el partido se resignan a aceptar lo establecido. Presos del miedo, conveniencia o el conformismo, no actúan por sí mismos.
Es interesante esta película para situarse en la época y en cómo se relacionan los protagonistas con su entorno social y su propia percepción de la realidad.

viernes, 2 de mayo de 2014

Tomar y no comer, una moda letal

Unas 180 000 mil mujeres en la Argentina padecen las consecuencias de una peligrosa moda que aumenta- en especial y en forma alarmante- en adolescentes y se extiende hasta la adultez. Esta combinación tóxica y fatal entre la obsesión por la delgadez y el consumo exacerbado de alcohol es llamada alcohorexia. Esta patología también se propagó en otros países como Estados Unidos y España, que la llaman drunkorexia (drunk es borracho en inglés).
La persona enferma se caracteriza por la menor ingesta de calorías posibles para después consumirlas con el alcohol. La psicológa Alejandra Moskalone explicó: “Toman para no comer porque suponen equivocadamente, que el alcohol quema las grasas. Pueden sufrir descompensaciones clínicas. Además el alcohol los duerme, los vuelve más agresivos, o más tristes. Y la supuesta inapetencia es irreal y les puede causar gastritis. Es una moda incipiente pero peligrosa“.
Alberto Alvárez, médico psiquiatra y psicoanalista de la Asociación Psicoanalítica Argentina y La Fundación del Campo Lacaniano señaló: “Los adolescentes y los jóvenes perciben al alcohol como un medio para estar flacos y para tener la falsa sensación de omnipotencia frente al mundo. Niegan el peligro que implica para su salud y su vida. En una hora pueden tomarse una botella de vodka y eso puede dejarlos en coma“.
La enfermedad trae problemas en todo el organismo. En cuanto al cerebro y al sistema nervioso, se enumeran la psicosis, la debilidad muscular y dolor o calambres después de beber. Respecto del sistema cardiovascular y respiratorio puede causar dificultades en la respiración, retención de líquidos, edemas en pies y piernas y coma etílico, entre otros.
En el aparato digestivo provoca vómitos con sangre, gastritis, cáncer de laringe y esófago, diabetes y cirrosis. El mayor peligro de las alcohórexicas, además de los provocados por la anorexia y la bulimia, es que el alcohol se convierte en la única fuente de calorías que consumen.
Hay mujeres que además combinan el alcohol con mentanfetaminas para inhibir el hambre. Un estudio publicado por la revista Biological Psychiatry indicó que el 30 % de los bulímicos y el 25% de los anoréxicos tienen problemas con el alcohol.
Según la Asociación Argentina para la Prevención de los Trastornos de la Conducta Nutricional (AAPTCN), alrededor del 4 % de las mujeres padecen esta enfermedad. El alcohol consume grandes cantidades de vitaminas del grupo B para su degradación y pone al organismo al borde de la deficiencia.
Esta patología se descubrió en el 2008 luego de una nota publicada en The New York Times referida a que en Estados Unidos las mujeres dejan de comer para compensar las calorías que adquieren al tomar alcohol.
Una de las señales para detectar si una persona sufre de alcohorexia es que evite las comidas para tomar alcohol. Es muy frecuente que lleve bebidas alcohólicas a su casa, las tome con amigos, o vuelva ebria. El tratamiento completa un control clínico y toxicológico, terapia psicológica y tratamiento con una nutricionista.
Los sábados no almuerzo y durante la tarde como alguna ensalada de lechuga o alguna fruta, así a la noche puedo tomar todo lo que quiero sin zarparme con las calorías” contó Vanesa, de 24 años, quien sufre anorexia nerviosa y su gusto por las bebidas alcohólicas  la transformó en una víctima del alcoholismo.
Otro testimonio es el Jorgelina (30), quien se volvió anoréxica a los 23 y logró recuperarse. “Fue en la época en la que estudiaba en la Facultad. Llegué a estar dos meses casi sin comer en los que apenas ingería pequeñas porciones bajas en calorías. Después empecé a comer mucho y luego forzaba el vómito. Usaba el alcohol para vomitar“.
La moda de tomar para alcoholizarse y no por el placer de tomar un bebida alcohólica por el disfrute en sí, es cada vez más frecuente en los adolescentes y en adultos. En las previas de los boliches, generalmente se consumen bebidas de pésima calidad, y se suele tomar sin límites para emborracharse y quebrar, es decir terminar vomitando por el exceso del alcohol. Y con esto no me refiero a un hábito de una noche que se tomó demás sino a un hábito que muchos practican todos los fines de semana e incluso también durante la semana.
Paralalemante se da el fenómeno de la obsesión por la delgadez extrema y por querer imitar aquella imagen, que muchas veces es irreal debido al exceso de photoshop que tiene el cual hace que una mujer se vea o más delgada de cómo está o radiante y saludable pese a sus pocos kilos y en verdad no tenga ese aspecto que aparenta debido a que no está teniendo el peso que debería tener. También hay mujeres que son delgadas naturalmente y están perfectamente saludables pero no siempre suele darse así.
Estos dos fenómenos por separado de por sí son peligrosos pero juntos son una combinación fatal. Al no tener comida en el estómago la borrachera ocurre con muchísima más rapidez y sumado a que la persona mal alimentada se encuentra débil, esto puede terminar causando secuelas irreversibles en el individuo, como la muerte.
Un artículo respecto a la alcohorexia publicado por la Secretaría de Comunicación Pública de la Provincia de Buenos Aires, especifica que aún no es un término médico oficial, aunque sí se considera un grave problema sanitario. Me parece que para poder combatir esta enfermedad el primer paso es que empiece a considerárselo como tal y se le da la importancia que requiere con campañas de concientización, prevención y centros de asistencia para los enfermos.
Para evitar que este fenómeno siga cobrándose víctimas, es importante que al nombrar el término todos sepamos cuáles son los síntomas, sus consecuencias y cómo tratarlo, tanto para ayudar al otro como a nosotros mismos.

    

viernes, 25 de abril de 2014

De Pechocha a mejor actriz cómica

Ella es actriz, comediante y productora, separada del músico Mariano Otero, con quien tuvo dos hijos, y está en pareja con el abogado Ramiro Ponce de León. Logró con su carisma consolidarse como una de las más importantes cómicas del país.
En sus inicios era conocida como la Pechocha por su exuberante 130 de busto, acompañado de su cuerpo delgado y tan solo un metro sesenta y cinco de altura. Pero luego decidió hacerse una reducción mamaria. “No iba a poder ser una actriz confiable con esas tetas. Quizás hoy, con el recorrido profesional que tengo, se la hubieran bancado“, dilucidó.
Su carrera en la pantalla chica comenzó a los cuatro años en “Festilindo”, que era su programa infantil favorito. “Un día estaba mirando la tele y pedían chicas para cantar. Salí corriendo y le dije a mi mamá que me llevara al casting. Mi mamá bailó en el Teatro Argentino de La Plata, así que estaba conectada con el arte” contó. Sin embargo su familia pensó que era un hobby, que se le iba a pasar, y ocurrió exactamente lo contrario: se transformó en su profesión de toda su vida.
A los 17 integró el elenco de la comedia ”Son de Diez”, por Canal 13, donde fue bautizada como la Pechocha. A partir de allí no paró. La comediante participó en obras teatrales como “Monólogos de la vagina”, “Grease”, “Confesiones de una mujer de 30″. También formó parte de los programas “Chabones“, “Nosotras y los otros”. Estos son solo algunos de los trabajos de la comediante, que con su simpatía logró conquistar el cariño del público.
De todos modos se consagró definitivamente como actriz cómica con su participación en el ciclo “Poné a Francella” junto con Guillermo Francella, que fue un éxito y cuyos capítulos se siguen repitiendo en la actualidad.
En el 2003 protagonizó escenas sexuales en el unitario “Disputas“, por el que recibió su primer premio Martín Fierro como “mejor actriz protagonista de unitario y/o miniserie”. En ese mismo año formó un muy divertido dúo con Marley en “El show de la tarde“. Tres años más tarde trabajarían nuevamente juntos en “Viajes de locos”, programa donde recorrían distintos países del mundo.
A principios de 2004 protagonizó la versión argentina de “La Niñera“, interpretada en su versión original por Fran Drescher. El programa, que obtuvo un alto raiting, consiguió que obtenga el título de la mejor comediante femenina del país. Luego actuó interpretado a Moni, la mujer de Pepe Argento (Guillermo Francella) y quienes tienen dos hijos:  Paola (Luisana Lopilato) y Coqui (Darío Lopilato) en la comedia “Casados con Hijos“. El éxito del programa fue tal que se sigue transmitiendo en la pantalla chica.
En el 2012 la polifacética actriz fue bailarina en el programa “Bailando por un sueño“, por lo cual fue duramente criticada, porque anteriormente se había mostrado más que crítica con el grupo Clarín.  Y en ese momento, de la mano de Tinelli, había ingresado al multimedio.
Yo soy actriz, no soy periodista ni política. Soy tan controversial y desafiante que quiero probar otras cosas. Lo importante es que más allá de lo que pienso, tengo la libertad de trabajar donde quiero. No dejo mis ideas por hacer esto“, señaló. Ella ya había manifestado su postura política al decir que es kirchnerista en reiteradas oportunidades. En una nota que le hicieron para la Garganta Poderosa, revista de la cultura villera, explicó su visión política y social del país.
Su vida cambió radicalmente,  a principios del 2013, cuando fue víctima de un hackeo de su computadora de un video casero y erótico que había realizado junto con su ex marido.  Su fama y exposición mediática produjo que se divulgara por Internet y ,pese a haber pedido protección judicial, no pudo evitar que se publicaran varias partes del video. “El video me devastó como persona” disparó la actriz.
No obstante, la morocha de treinta y nueve años siguió apareciendo en los medios televisivos y el año pasado condujo “Dale la tarde” junto con Mariano Iúdica, pero al mes decidió renunciar. Su incomodidad, ante los tópicos que iba adquiriendo el programa, se traslucía en la pantalla. “No me identificaba con el programa y con lo que generaba” sintetizó.
Finalmente decidió alejarse de tanta exposición pública y continúa trabajando, pero lejos de la televisión, en la conducción del programa radial “Fuera de formato” por Radio América con Luis Bremer, Camilo García, Rodo Herrera, Pablo Orsi y Noralí Gago. En el verano participó de la comedia teatral “Vale Todo” junto con Enrique Pinti y Diego Ramos.
Actualmente está participando en “Tu Cara Me Suena” donde ya se la vio bajo la piel de la princesita Karina y de Jennifer López. Pronto se la irá viendo caracterizándose de múltiples personajes, como demostró esta camaleónica actriz ser capaz de interpretar.